
El Camino
Salas
Tineo
Allande
Grandas de Salime
Camino del Concejo de Tineo
Camino
de Santiago a Pie
EL ORIGEN DE UN CAMINO
A caballo entre los siglos VIII y IX reina Alfonso II en el territorio Astur. Príncipe
"amable a Dios y a los hombres", de que su sobriedad y continencia le calificó
de Casto. Con su sentido de organización y sus campañas fuera de las montañas de
Asturias y Galicia, afirmó definitivamente la independencia de su reino y solidificó su
expansión estableciendo nuevas fronteras en las entonces abandonadas y casi desiertas
tierras leonesas de los Valles del Duero: Había nacido el reino Astur.
Un hecho trascendental y significativo en su reinado, fue la invención del cuerpo del
Apóstol Santiago el Mayor, que según la tradición anterior a la invasión musulmana
había sido el evangelizador de España.
Divulgada la noticia, pronto comenzaron a afluir peregrinos no solo españoles sino
también de "más allá de los montes".
Para los españoles, el descubrimiento se convirtió pronto en un símbolo de
resistencia al Islam: Santiago Matamoros, patrón de España, vencedor en la batalla de
Clavijo.
Aunque Alfonso II quizá, no pudo prever el desarrollo que tomarían las
peregrinaciones a Santiago de Compostela, lo mismo que su organización estatal y su
política de contacto con lo carolingio, había sentado precedentes para el futuro de la
España Medieval. El Apóstol Santiago prefiguró uno de los centros religiosos más
importantes de occidente en la Edad Media.
Nace así la primer ruta de peregrinaje que uniría Oviedo con el bosque Libredón en
Compostela.
Posteriormente, con el
traslado de la corte a León, por Ordoño III, la vieja vía romana que unía Burdeos con
Astorga, serviría también para el Camino francés de las peregrinaciones a Santiago.
No obstante quedaría en la mente del peregrino aquel primer significado de la visita
al Salvador de Oviedo, en el sentido de que "Quien va a Compostela sin pasar por el
Salvador visita al criado y no al Señor".
Este primer camino, desde Oviedo, es el que tratamos aquí; en su discurrir por el
interior, a través de los concejos de Las Regueras, Grado, Salas, Tineo, Allande y
Grandas de Salime, para ya por tierras de Fonsagrada, en Galicia, continuar su andadura
hasta finalizar el viaje postrándose ante el Apóstol.
Visitado pues, el Salvador, representado en la magnífica imagen románica, de piedra
policromada, existente en la actual Catedral de Oviedo, es el momento de iniciar el
camino.
Se abría en la antigua muralla, la puerta llamada de
Socastiello, y también de
Santiago, para dirigirse a la Argañosa, encontrando un poco más allá el riachuelo
de Lavapies, nombre debido, a la costumbre de lavarlos al entrar los caminantes en muchas
villas y ciudades; cosa curiosa pues los peregrinos seguirían siempre la ruta más
propicia para pisar continuamente terreno seco.
Luego en su andar encontrarían la leprosería de San Lázaro de
Paniceres. Hacemos una
parada en este lugar, para acordarnos de que la ruta estará jalonada de Hospitales para
dar cobijo, sal y lumbre al Peregrino, y las llamadas leproserías, donde serían
atendidos aquellos afectados de cualquier enfermedad cutánea.
Retomamos el andar hasta Loriana, para atravesado luego el Nora, por el llamado Puente
Gallegos, internarnos en el concejo de Las Regueras, para llegar tras suave pendiente al
alto del Escamplero; aquí existió un Monasterio dedicado a San Martín y un Hospital de
Peregrinos desde el año 978, que está documentado como antigua ermita.
Quizá por la tradición devota de dar posada, hasta hace poco tiempo, había una venta
para descanso de los caminantes.
Sigue el camino por Valsera a coger, la margen izquierda del río
Andallón, cruzarlo
al sur de Ania, hasta Premoño; y desde allí, por Valduno, descender paralelamente con el
gran río Nalón, buscando el lugar propicio para vadearlo, que será la garganta de
Peñaflor, topónimo de extraña simbiosis entre mineral y vegetal, donde atravesaba un
viejo puente muchas veces renovado, para continuar por tierras ya de Grado.
Cerca de este puente mandó Alfonso VII edificar, una hospedería en 1.144, que luego
se llevó una riada.
Pasados el puente y el pueblo de Peñaflor, por fértil vega, ya por
el margen izquierdo del Nalón, entra por San Pelayo el peregrino, a la población de Grado, tras
cruzar también el río Cubia.
En Grado existió también un hospital bajo la advocación de Nuestra Señora de las
Candelas que indudablemente acogía a los peregrinos.
Sale de Grado, la ruta jacobea, por el llamado barrio de la Cruz, donde para indicar la
continuación del Camino, se levantaba una cruz, de piedra.
Bordeando el Arroyo Ferreira pasamos por la fuente de Santiago para llegar a San Juan
de Villapañada, donde hubo hospital de peregrinos, perteneciente a la Orden de San Juan
de Jerusalén; y afrontando la pendiente llegar al Fresno, para ya seguir la ruta por
tierras del concejo de Salas.
Al norte del Fresno en la misma cumbre de la sierra, está situado el alto de
Cabruñana, por donde corona la actual carretera; si bien está un poco desviado del
camino francés , allí fue fundada en 1.519, una leprosería, que como casi todas estaba
bajo la tutela de San Lázaro.
SALAS
Desde el Santuario de la Virgen del Fresno, internándonos en el concejo de Salas,
comenzamos a descender hacia San Marcelo por el camino llamado "El Morriondo",
siguiendo por la Reaz hacia Dóriga.
Con la impresionante visión del cauce del río, sabía el peregrino que, una vez
vadeado éste, ya caminaría con los pies secos hasta bastantes leguas para más allá toparse
con el Navia.
Bajaba a cruzar el río, bien por Santiago de la Barca o por las Casas del
Puente, para llegar, en Cornellana, al Monasterio de San Salvador; donde los monjes del
"Cluny", grandes protectores del peregrinaje, acogían al menesteroso desde el
año 1.122 en una hospedería próxima al mismo y con capilla dedicada a Nuestra Señora
de la "O".
Sube ahora el camino hacia Sobrerriba por la margen derecha del
Nonaya, afluente del
Narcea en Cornellana, ganando altura para luego pasar por Llamas y por fin a Villazón
para visitar la iglesia parroquial, cuyo patrono es Santiago.
Retomada de nuevo la margen del Nonaya prosigue el camino por la
Pachurra, Casazorrina,
La Debesa y Mallecín para entrar en la villa de Salas ante la capilla del antiguo
hospital de peregrinos dedicado a San Roque.

Tiene Salas su primitiva Iglesia Parroquial mozárabe y románica, dedicada a
San
Martín, santo éste muy ligado al peregrinaje a Santiago. Y su parroquia actual, la
colegiata de Santa María la Mayor, directamente unida a la familia Valdés Salas y su
castillo, y donde en 1.586 cometió en ella sacrílego robo el peregrino genovés
Bartolomé Cassano.
Pasada la plaza del Castillo, por camino en parte todavía empedrado, se cruzan dos
puentes de piedra para, una vez alcanzada la actual carretera, en el lugar denominado El
Llanón retomar el viejo camino hacia Porciles, y por el camín de misa entrar a
Bodeyana.
Ya cerca se llega hasta el pueblo de La Espina, donde existían dos hospitales. Uno
fundado por el inquisidor Valdés Salas bajo la advocación de San Pedro, y el otro
dependiente de la mitra compostelana.
Una vez atravesado La Espina, por la vieja ruta nos internamos en las tierras de
Tineo.
TINEO
Penetra el camino por el pueblo de La Pereda nombre expresivo de calzada
en el cual también existió hospital de peregrinos.
Discurre luego por El Pedregal. Conservándose aún hoy, un hermoso y sencillo crucero
que indica a los peregrinos el camino a seguir.
Continuando por Santa Eulalia de Tineo y Zarracin, ascendía la escasa distancia que
lleva al campo y ermita de San Roque, capilla que según la tradición fundó el propio
santo, aunque es más probable que la levantasen peregrinos franceses en su caminar a
Compostela. Su fecha de fundación se cree de finales del siglo XIII.
Prosigue la ruta por el aún llamado hoy Camino Francés, o paseo de los
frailes, que recorre el kilómetro que separa la capilla de la villa de Tineo. Para entrar
por el barrio de Cimadevilla en el que se conserva la Iglesia conventual de los
franciscanos y la casa palacio de los Tineo-Campomanes, con su torre señorial. (A su lado
estuvo el antiguo hospital de "Mater Christi")
La iglesia de San Francisco del Monte, hoy Iglesia Parroquial de San Pedro, alberga un
museo de objetos religiosos y una buena muestra de imaginería, donde hay varios
"Santiagos".
Salían los peregrinos de Tineo, enfilando monte arriba por el camino de la Sierra, que
nos lleva al paraje de Guardia y de Cruz, en los altos de Piedratecha, para descender por
buen camino hacía el monasterio benedictino de Santa María La Real, en Obona.
Alfonso IX dio carta de fuero de población a Tineo, y dispuso en el año1.222 que el camino de peregrinos que iba de San Salvador de Oviedo a Santiago, en
adelante, pasaba por Tineo y por Obona, con la advertencia de que nadie se atreviese a
desviar a los peregrinos de este recorrido.
Retrocediendo, un poco, en Obona, por el Camino Real, dirigían
los pasos hacia
Villaluz, y desde aquí, pasaba la ruta por lo que hoy conocemos como Berrugoso,
Campiello, El Fresno y alto de El Espín, para entrar en Borres donde una nueva
casa-hospital ofrecía refugio y descanso a los peregrinos.
Continúa el camino hasta llegar a la Mortera de Villarmilde, para ascender por las
laderas del Pico Caborno, y cruzando las aguas vertientes internarse en el concejo de
Allande, por los hospitales.
ALLANDE
Estos hospitales cerca de la Chaguna Grande, fueron los de Fonfaraón y Valparaiso
distantes entre si unos 800 metros, y en ellos se despachaba vino cuatro meses al año, de
"San Miguel de mayo" a "San Miguel de septiembre".
Desde Valparaiso continúa el camino por el sur del pico Cimero, por el lugar de La
Marta y el alto de El Estreitin, hasta el pueblo de Montefurado, donde se conserva el
antiguo Hospital de pobres Peregrinos. A su lado a la entrada del pueblo existe una
capilla pequeña en la que se conserva una figura en madera de Santiago Apóstol
con los
atributos propios del peregrino, si bien en una pretendida restauración lo dejaron
extrañamente policromado.
Saliendo de Montefurado bordea el camino una pequeña loma, para luego cruzar la actual
carretera y por su margen continua hasta pasar por encima del pueblo de Lago y dirigirse a
Berducedo donde también existió Albergue ría de Pobres Pereginos y un antiguo Hospital,
de los que solo queda una inscripción.
Discurre después la vía por un gran cordal de elevada altura hasta el lugar de la
Mesa, ya en el comienzo del concejo de Grandas de Salime.
GRANDAS DE SALIME
Desde el pueblo de la Mesa, pasando al lado de su rústica Iglesia Parroquial, asciende
lateralmente por la falda del monte Buspol, para una vez alcanzar una pequeña meseta,
llegar al caserío, llamado también Buspol, a Villar de Buspol.
Desde
aquí, tiene el peregrino que admirarse de la rotunda llaga que marca el paso del río
Navia ; Tras un vertiginoso descenso llegaba el antiguo caminante al pueblo de Salime para
cruzar el río por un puente de piedra a gran altura, que dejaba a los lados un
impresionante abismo, y continuar ladera arriba hasta Grandas de Salime.
En la actualidad, debido a la creación del Embalse de Salime, ya no se baja a tal
pueblo, sino que por senda paralela al embalse, se vadea este por su presa para luego
retroceder a juntarse con la antigua ruta.
Entraba el camino en Grandas de Salime justo frente al Hospital de Peregrinos, para,
tras visitar la Iglesia Parroquial, salir hacia la Farrapa por la senda que recientemente
se ha rescatado de la maleza. Aquí cruza el camino la actual carretera en el lugar donde
se tiene noticia de la Existencia de otro Hospital.
Paralelo a tal carretera prodigua la vía por Cereixeira y Malneira hasta el pueblo de
Castro con un actual albergue juvenil, del municipio que también asiste las necesidades
de las peregrinaciones Jacobeas.
Ya de castro a Padraira encontramos la Ermita de San Lázaro, a cuyo costado se alzaba
la antigua Leprosería, de la que solo restan unas pocas piedras.
Sigue el camino igual paralelo a la actual carretera, para entrar en Peñafonte y por
la ladera del Monte Zarro ascender a la altura del Puerto del Acebo para ya abandonar
Asturias en dirección a Fonsagrada.
EL CAMINO DE SANTIAGO EN EL CONCEJO
DE TINEO
El peregrino que conduce sus pasos hacia la tumba del Apóstol Santiago en Compostela a
través del llamado "Camino Primitivo" de La Espina. Hospedería u Hospital que
había sido fundado nada menos que en el siglo XVI por el Inquisidor D. Fernando Valdés
Salas.
Entra el Camino
de Santiago en el Concejo de Tineo por un camino, terrero que parte junto el crucero de la
actual carretera de Brañalonga, a los pies mismos de la conocida como "Casa del
Candano". El camino, estrecho y de buen firme, asciende suave hacia del pueblo de La
Pereda, a escaso medio Kilómetro de distancia y primer núcleo habitado del municipio
tinetense. Este bello pueblo cuenta en la actualidad con algo mas de 200 habitantes y es
de importancia sus potencias agrícolas y ganaderas. En medio de las casas se encuentra una
humilde ermita, con advocación al Santo Cristo de los Afligidos, que ha sido
rescatado de
las ruinas hace unos años gracias a la Asociación se Amigos del Camino de Santiago. Esta
ermita se asienta en el barrio del "Humilladero" de gran tradición jacobea y
cerca del cual se asentó el "Hospital de Peregrinos", del cual aún
se conserva
la toponimia que denomina a un amplio prado como "el prado del hospital" y una
huerta cercana como "huerta del frances". La fundación de este centro de
acogida se documenta en el siglo XII y se debe a los monjes benedictinos de San Juan
Bautista de Corias, quienes lo hacen en honor del Rey Fernando II, quien había donado al
convento unas tierras en este lugar. Pasara el peregrino a los pies de la Iglesia
parroquial de Santo Tomas y comenzara la ascensión a lo mas alto del pueblo para tomar el
camino en dirección de los lugares de Berdures y El Espín, para desde allí descender a
La Huergola, caserío que hoy se confunde con las casas de La Millariega y El Pedregal.
En el Peregal tres puntos de gran interés. El primero la Iglesia Parroquial de los
Santos Justos y Pastor con interesante factura y capilla de fundación privada y dedicada
el Apóstol San Bartolomé. Poco más arriba y donde el Camino retoma la senda terrera
para encaminarse a las tierras amplias de Los Llanos encontramos, próximos y
complementarios, el conocido HUMILLADERO y la Casa Palacio de los Begega, donde según
tradición existió anteriormente otro Hospital de Pobres y Peregrinos. De este punto
parte el camino conocido como "Reconcos" que atravesando el valle de Los Llanos
nos acerca, luego de casi dos kilómetros, al pueblo de Santa Eulalia de Tineo, a cuya
entrada y al lado mismo del cementerio parte a la derecha un camino que nos ha de llevar a
Zarracín y a San Roque antes de entrar enla Villa de Tineo.
En Santa Eulalia, donde también existe Iglesia Parroquial, de conserva aún el viejo
caserón, que conocido como "El Monasterio", fue sin duda posada de caminantes a Santiago, además
de acoger a pobres y enfermos y mas modernamente a los usuarios de diligencias y
carruajes.
Habíamos dejado al camino en SAN ROQUE, a las mismas puertas de TINEO. Es sin duda
este un lugar importante en la tradición jacobea tinetense y antesala de la llegada a la
villa capital municipal. El acceso a Tineo se hace a través del llamado "camino de
los Frailes" de apenas mil metros de recorrido y que nos ha de entregar a las puertas
de la Iglesia Parroquial de San Pedro de Tineo, antiguo Convento de San Francisco del
Monte,
lugar jacobeo por excelencia y a escasos metros del HOSPITAL DE MASTER CHRISTI, sin duda
el establecimiento hospitalario más importante de todo el recorrido del Camino del
Interior, excepción hecha de alguno de los de la ciudad de Oviedo. La villa capitalina
atesora restos importantes como son; la antigua Iglesia de San Pedro, los palacios de
Meras, Tineo y Maldonado, Caballero, Riego y un largo etc. En la Iglesia Parroquial se
dispone un Museo de arte Sacro de muy interesante visita y donde se guardan bellas
imágenes relacionadas con la senda compostelana.
Parte el actual camino por el barrio de La Fuente hacia el pasaje de San Juan, donde
existió una ermita, para ir ascendiendo hacia el alto de Navariego y Sierra de Guardia,
donde se superan los mil metros de altitud. De esta altura se desciende por camino de
tierra, recuperado hace dos años, hasta Piedratecha, donde ha de tomarse la carretera
durante unos trescientos metros. Se toma de nuevo el camino a la izquierda para hacer un
rápido descenso, de poco más de un kilómetro, que nos llevara a la puerta del cenobio
benedictino de SANTA MARIA LA REAL DE OBONA. Este monasterio fue fundado por el Príncipe
Adelgaster (según parece hijo bastardo del Rey Silo) en el año 781, si bien muchos
autores dudan de la autenticidad de esta fecha. La importancia de Obona es fundamental en
el Camino de Santiago en Tineo, no podemos obviar el decreto ordenado por el rey Alfonso
IX cuando obliga a "QUE CUANTOS CAMINEN A SANTIAGO DE GALICIA LO HAGAN PASANDO POR SU
PUEBLO DE TINEO Y POR SU MONASTERIO DE OBONA", amenazando a cuantos, soldados o
plebeyos, osaren desobedecer aquella su orden.
Abandona Obona se retorna el camino para, sobrepasado el río Deyna, acercarse a
Villaluz donde hemos de pasar ante la antigua ermita del Cristo del Socorro y, pocos
metros mas adelante, ante la nueva construcción que alberga la talla románica del
crucificado. De allí a Vega de Rey, de esta a Campiello y de aquí el lugar del Fresno,
donde una antigua ermita cobija la imagen de La Magdalena, de arraigada devoción en todo
el contorno. El Espín ha de ser el Próximo destino, aquí los caminos están un tanto
desdibujados por trabajos de laboreo, pero por el contrario existen nuevas sendas para
andar, sendas que nos conducirán próximamente a BORRES. Fue este lugar uno de las primeras
donaciones recibidas por la naciente Iglesia Compostelana y en este bello
pueblo
tinetense funcionó hasta el pasado siglo un Hospital de Peregrinos dedicados a Santa
María, al igual que la Iglesia Parroquial, hoy restaurada.
De aquí y pasado el lugar de El Espín , donde se asentó el hospital ha de
continuarse buscando la carretera de Santiago de Cerredo, algo apartado el pueblo del
camino, para continuar hasta el pueblo de La Mortera. Tenia la antigua "Mortera de
Villlarmilde" un importante palacio, el de Los Maldonado, hoy en ruinas, y en lo alto
el pueblo la capilla de San Pascual, que era dependiente de aquel. Aquí se parte
la Ruta
del Interior, o mejor dicho, continua la senda antigua y tradicional y parte un desvío
más moderno. La primera nos ha de llevar, Sierra de los Hospitales arriba, hacia
Montefurado, la otra tomara la carretera para acercarnos a Pola de Allande (hoy esta ruta
está recuperando casi en su totalidad dos viejos caminos para no caminar por asfalto).
Aquellos que tomen el camino antiguo se enfrentarán con más de quince kilómetros
solitarios, inhóspitos y duros, pero, por el contrario, cargados de belleza, de
espectacularidad y de primitivismo. Es la ascensión a la Sierra de LOS HOSPITALES que ,
como su nombre indica, atesora los restos de los importantísimos centros de acogida de
peregrinos; Valparaiso y Fanfaraon.
Aquellos que elijan la ruta más actual y decidan dirigirse a Pola de Allande, para
descansar u conocer nuevos lugares, tomaran el camino que discurre al borde de la casa palacio de los Maldonado y atravesará los pueblos de Colinas, Lavadoira y
Porciles para, por la localidad de Ferroy, entrar en el concejo de Allande y prepararse
para la ascensión, al día siguiente, del puerto del Palo y llegar a Montefurado, donde
se unirán con la otra ruta más tradicional.
Hemos rendido el Camino del Concejo de Tineo, entregamos el testigo al municipio
hermano de Allande, de Aquí Montefurado, Berducedo, La Mesa, Grandas de Salime y un largo
etc, hasta llegar a los pies del Apóstol. Caminos vecinales, carretera (lo menos posible)
para recorrer el Camino de Santiago en Tineo.
EL CAMINO DE SANTIAGO A PIE
CONSEJOS PRÁCTICOS
ANTES DE CAMINAR
Para muchas personas, la peregrinación a pie a Santiago de Compostela ha sido una
de las experiencias más gratificantes de su vida. Al mismo tiempo es un reto físico y
mental que hay que preparar a conciencia. Los siguientes consejos pueden ayudarte.
PREPARANDO EL RECORRIDO
Antes que nada hay que procurar ambientarse a base de leer algo sobre la historia
del Camino y la peregrinación que nos ayude a sentirnos eslabones de la gran cadena de
peregrinos que nos han precedido y nos prepara a disfrutar mejor del recorrido. Puedes
pedir a la Federación Española de Amigos del Camino de Santiago un Catálogo
Bibliográfico donde encontrar una lista de los libros más útiles.
En este catálogo también encontrarás una lista de Guías del Camino con mapas y
distancias. Elige la que más te guste, consúltala y procura hacer un plan de etapas
previo, pensando que lo normal es recorrer 25 o 30 Kms. cada día. Conviene programar al
principio etapas cortas hasta que tu cuerpo se vaya haciendo a la idea. Al cabo de una
semana ya estarás entrenado y podrás hacer etapas más largas. Puedes programar algún
día de descanso, pero lo mejor es que hagas algunas etapas cortas (sobre 10 Kms.),
coincidiendo con el paso por los lugares que quieras visitar detenidamente, así podrás
descansar sin perder el ritmo.
Consulta la lista de refugios de peregrinos actualizada si deseas usarlos. Estos
refugios son exclusivamente para los que peregrinan a pie o bicicleta sin hacer tramos en
vehículo y no se puede hacer reservas. Los grupos grandes de peregrinos convienen que
busquen otros alojamientos fuera de los refugios habituales, suelen tener más medios
a su
alcance y no es lógico que llenen los refugios y dejen a otros peregrinos en la calle.
La peregrinación andando está al alcance de cualquier persona aunque no sea un
atleta, siempre que se sepa dosificar el esfuerzo en función de las posibilidades
físicas. Tendrás que entrenarte realizando caminatas cada vez más largas y, a ser
posibles, con la mochila cargada con todo el equipo imprescindible que piensas llevar,
así comprenderás que cuando pesa, lo <<imprescindible>> deja de serlo.
PREPARANDO EL EQUIPO
La mochila será nuestra compañera de camino durante muchas horas por lo que debe
ser cómoda y ligera. Procúrate una de tipo anatómico, con correas en la cintura y el
pecho, y con bolsillos laterales y superiores. Hay que meter las cosas en la mochila de
forma ordenada y en bolsas de plástico de diversos colores para facilitar su uso y
prevenir que se puedan mojar. El peso es un tremendo problema, que se evita prescindiendo
de casi todo, si pesa más de 10 Kg.<<te pesará>>. Al cargarla hay que
distribuir lo más pesado al fondo y lo más próximo posible a la espalda. Nunca es
conveniente llevar nada fuera de la mochila colgando porque se moja o se pierde con
facilidad.
Saco de dormir, es imprescindible si se piensa utilizar refugios de peregrinos, en
verano no es necesario que sea muy grueso y por tanto muy pesado. También es necesario
llevar esterilla o foam para no dormir directamente en el suelo.
Calzado, hay que llevar más de un par y procurar que
el pie esté previamente
acostumbrado a ellos. Lo ideal es una bota de tejido ligero (que no provoque sudor al pie)
que proteja los tobillos de los esguinces y facilite caminar entre piedras y barro. En
verano se puede usar zapatillas de deporte si las botas te resultan incómodas.
Ropa,
poca, dos juegos de cada pieza, un jersey y chubasquero o capa que en caso de lluvia pueda
tapar también la mochila. Una bolsita con detergente facilitará la limpieza y que al
final de la jornada te puedas poner ropa limpia que siempre es agradable para ti y para
el olfato de los demás. El estilo y la vestimenta es aconsejable cuidarlos, de forma que se
nos identifique como peregrinos y no como simples deportistas, para ello llevaremos en la
mochila la concha o vieira y el bordón o vara de caminante. Es conveniente sombrero de
tela o paja, este último especialmente en épocas de calor. Siempre conviene llevar a
mano un pantalón largo, que te lo puedas poner fácilmente sin quitarte las botas, y una
chaqueta para evitar enfriarse en las paradas y poder vestirse de forma discreta para
entrar en las iglesias, tiendas, refugios, etc.
Comida, siempre hay que llevar un poco de comida encima, sobre todo frutos secos,
fruta o chocolate y la cantimplora llena. Pero es inútil cargar comida para más de un
día, en los refugios te informarán cuando en la próxima etapa es difícil comprar
comida.
Botiquín, se puede llevar un pequeño botiquín con
esparadrapo de tela, gasas
estériles, tiritas, algún laxante y antidiarreico, una crema antiinflamatoria y crema de
protección solar. Nunca hay que olvidar la cartilla de la Seguridad Social.
Un bastón ayuda a caminar aunque a veces parezca molesto. Linterna. Una bolsa de
plástico (con cordones para colgar del cuello) facilita llevar a mano los mapas sin que
se rompan ni se mojen. Además de una guía con mapas puedes llevar algún libro pequeño
que te ayude a la flexión (Evangelio u otro libro religioso, poesía y algo sobre arte e
historia del Camino), pero no pretendas llevar mucho dinero encima y es mejor usar
tarjetas de crédito o cheques de viaje. Conviene que tu familia tenga una idea de tu
recorrido y los teléfonos de las Oficinas de Información para localizarte en casos
urgentes.
AL CAMINAR
Al caminar ten en cuenta que todo el Camino está marcado a base de flechas
amarillas y mojones de piedra. Esta señalización suele ser más fiable y actualizada que
la de las Guías, en caso de duda sigue la flecha.
En verano evita las horas de más calor a base de salir lo más temprano
posible. Ponte crema protectora para el sol y no uses durante muchas horas, los primeros
días camisetas y pantalones cortos. Procura no caminar muy rápido los primeros días
hasta que conozcas tu ritmo más adecuado. Si peregrinas en grupo procura adaptarte al
ritmo del más lento, en el Camino no hay que buscar llegar el primero, sino llegar.
Si usas los refugios de peregrinos comprobarás que no todos reúnen buenas
condiciones, acepta lo que te ofrezcan y agradece el esfuerzo de muchas personas que
trabajan para ayudarte de modo altruista. Procura colaborar para dejar los refugios
limpios y colabora con un donativo a los de mantenimiento. Por la noche recuerda que hay
que respetar el descanso de los demás. Los refugios están previstos para pasar una sola
noche (en caso de enfermedad consulta con los responsables del refugio) y sólo para los
que peregrinan a pie, en bicicleta o a caballo.
Hacer la peregrinación a Santiago implica una cierta sobriedad en los gastos, no es de
recibido el caso de algunos que piden refugio gratuito y luego gastan el dinero sin
control en otras cosas. Ser peregrino incluye el ser honesto.
Tratar con amabilidad a la gente que encuentras al borde del Camino, no son
"ignorantes " que deben estar a tu servicio, sino personas normales que suelen
tratar bien a los peregrinos porque los que han pasado antes que tú así les
han tratado a
ellos.
Al caminar por carretera se prudente, no olvides que eres la parte más débil y
que los automóviles no se fijan mucho en un simple peatón. Si encuentras alguna
deficiencia o se te ocurre alguna sugerencia para mejorar las cosas ponte en contacto con
alguna de las Oficinas de Información. No te desanimes aunque tengas problemas, estos
forman parte de tu Camino y muchos peregrinos antes que tu los han tenido y los han
superado. ULTREIA.